Reseña de «The Forbidden History»

he Forbidden History (La Historia Prohibida) es una partida de Rol en vivo creada por Atropos Studios. Se desarrolla en el ahora famoso, para nuestra comunidad, Castillo Czocha, en Lèsna, Polonia. Está diseñada para unos 100 participantes, incluyendo estudiantes y profesores, de una universidad para la élite intelectual de 1986 y toma como inspiración la novela de la autora americana Donna Tartt, The Secret History.

Reseña de «The Forbidden History» de Atropos Studios por Cripzy Reyes Romero 

Latina, Bajita, mujer, bisexual, friki, rolera, larpera, esposa, inmigrante. 

Diseñadora de Rol en vivo y experiencias de cohesión para equipos de trabajo de alto rendimiento, Trabajadora del hogar y Madre de perrito senil. 

Creditos de fotografía de Lenka Anois Kopečková  Zachytit ten moment / Míša Portychová 

The Forbidden History (La Historia Prohibida) es una partida de Rol en vivo creada por Atropos Studios. Se desarrolla en el ahora famoso, para nuestra comunidad, Castillo Czocha, en Lèsna, Polonia. Está diseñada para unos 100 participantes, incluyendo estudiantes y profesores, de una universidad para la élite intelectual de 1986 y toma como inspiración la novela de la autora americana Donna Tartt, The Secret History (Un manantial de información cuya investigación aunque innecesaria enriquece la percepción del mundo en el que se desarrolla la partida).

Hace tres años decidí apuntarme a The Forbidden History por varias razones: 

*En un momento dado hubo personas afiliadas al diseño en quienes confío. 

*La nostalgia de la universidad y ese constante feedback que recibía estando en ella. 

*La intención de reclamar mi identidad Boricua en un entorno de élite Europeo. 

*La oportunidad de volver a ser una adolescente por unos días. 

Hace tres años… era más fuerte que el pasado noviembre, cuando, pesea la pandemia y gracias a muchas precauciones, de parte de la organización y el compromiso de los jugadores, nos permitieron tomar parte del evento.

Viajar para roles en vivos internacionales siempre va de lo mismo para mi, de lo que iba ir a las TDN: La gente. Viajar vía Frankfurt me permitió: ver amigos, visitar a Lu y que viajáramos juntas a Polonia. Con nosotros también fueron Stefano y Serena, todo un Road trip internacional de 6 horas y pico, que nos permitió llegar al castillo una noche antes del día de inicio y conocernos mejor. En medio del Road trip, Serena me preguntó qué cómo hacía para tener tanta energía: “No la tengo” le contesté, «but I’m gonna fake it till I make it», porque de lo contrario esto no va a funcionar. Y eso hice y así pasó, no fue ella la única persona en preguntarme lo mismo antes de la partida.

Todas esas circunstancias, fueron semillas de una experiencia que me permitió, como jugadora y por primera vez en 10 años, utilizar una partida para mi beneficio personal. Quien me conoce sabe que no soy una esceptica de la “teoría del rol”. Sin embargo esta vez el beneficio no fue solo en pos de la historia, o el arco del personaje, o de mis compañeros, sino también, Mío, de Cripzy. 

Durante The Forbidden History pude: 

*Reclamar mi cultura. Pintarme pinturas de Guerrera Taina la noche que pensé que iba a luchar por el chico que me gustaba, solo para darme cuenta de que no era eso lo que quería.

*Reclamar a mí Yo de 19 años. La Rebelde, pero ansiosa de conocimiento, ahora que entiendo las razones por las que lo fui y lo sigo siendo. 

*Finalmente, lidiar con el duelo respecto a mi abuela, fallecida en 2017. Christina, mi personaje, tenía una abuela con la que había pasado sus años formativos. Igual que yo con la mía; (Estó fue una casualidad escrita por los creadores, no una petición) lo que me rompió y permitió remoldearme fue hablar de su comida durante un almuerzo. Finalmente la lloré bien. 

Cuando llené mi cuestionario, fui muy específica en lo que quería. Por primera vez iba a jugar muy cerca de mi misma. Quería que mi personaje fuera Puertorriqueña, Bisexual, Rebelde. Cuando recibí a Christina Anakashi Laserra jamás pensé que fuera tan mucho más de lo que yo esperaba. Pero además estaba mi grupo. 

En Forbidden History la historia de tu personaje es parte de la historia de un grupo pequeño, el nuestro era de 5 estudiantes. The Bohemians «no encajaban  en ninguna otra parte, así que nos tiraron a todos en la misma pila» esa fue la excusa para la historia. Las 4 personas que formaban parte conmigo de este grupo, son personas a las que quiero, en quienes confío y con quienes tenía muchas muchas ganas de jugar. Lu, Emma, Lolv y Mikhail. El diseño está montado de círculo en círculo, y cada vez se hacen más grandes. Tú, tu grupo, tus compañeros de habitación, tu clase, tu sociedad abierta, tu sociedad secreta en el caso de pertenecer a una, la universidad. 

Quizá deba aclarar que hacía más de 3 años que no jugaba una partida de Rol en vivo Internacional. Dirigí muchas antes de la pandemia, pero no jugaba ninguna desde hacía mucho.

El formato de Forbidden History te provee dos experiencias diferentes en un solo espacio. Una diurna, las clases, en mi caso del curso clásico: Egiptología, Latín, Dialéctica y Retórica; Extracurriculares: Asiriología y del curso Moderno, Estudios Orientales, además de la Sociedad abierta del Coro de St. Theodora; al cual mi personaje siempre llegaba tarde y corriendo (sin aire) sin querer y estaba rodeada de sopranos y Cripzy se dejaba la garganta por perder el Alto constantemente. Y una nocturna, donde tenías oportunidad de ir a fiestas en habitaciones que iban de todos los gustos, colores y preferencias. O reunirte para hacer los deberes de clase, o visitar amigos y compañeros. Básicamente desarrollar las relaciones fuera de tu clase y que haya encuentros inesperados. La segunda o tercera noche mi personaje y el de Emma se encontraron con lo que decidieron bautizar como un pretzel humano en una de las fiestas. La noche prevía habíamos bailado, bebido, («puro» sin alcohol «no puro» con alcohol) me habían “Dippeado” más de una vez bailando y pude probar una de las meta técnicas de la partida para simular un viaje de drogas, metiendo mi cabeza en el agua hasta que no pudiera aguantar más la respiración. Excelente técnica, que ayuda a tu cerebro a tener que recobrarse.

Christina, mi personaje, era una novata sin afiliación a ninguna de las Sociedades Secretas. Si quieres permanecer en St. Theodora, debes encontrar una sociedad secreta que te acoja, de lo contrario te pedirán muy amablemente que abandones la escuela y te darán una carta de recomendación para que busques otro lugar donde estudiar, porque no encajas en St. Theodora. La ventaja de que hubiera pasado tanto tiempo desde que había contestado el cuestionario al respecto, significó que no recordaba nada de lo que había pedido entonces. Claro, nos dieron la opción de averiguarlo durante el taller de los no afiliados, pero tomé la decisión consciente de no hacerlo. Christina quería permanecer en St. Theodora y su autoestima era lo suficientemente fuerte como para estar segura de que su gente le encontraría (cosa que te aseguraba la organización que sucedería, si era lo que tu personaje quería y que podías cambiar de opinión en cualquier momento antes de la última noche, si como jugador querías pertenecer a una sociedad, así sería, lo contrario es también una opción válida en la partida) pero no tenía ni idea de cómo, ni cuándo, al punto de que todo parecía muy obvio para los demás, pero ella(/yo) tenía la cabeza en otras cosas y nunca se enteró de que le estaban haciendo pruebas. En retrospectiva, es incluso más gracioso pensar en ello y me reí muchísimo en la fiesta post partida. 

Sin hacer spoilers. Las clases fueron una maravilla dentro y fuera de personaje. Volver a estar rodeada de gente maravillosa después de tanto tiempo, a la que puedes tocar, fue determinante para el éxito de mi experiencia. Hubo decisiones que tomar y momentos de gran intensidad. Pero Christina encontró a su gente y esa sensación de pertenencia que todos buscamos. Porque eso es lo que te da esta comunidad y lo que te entrega The Forbidden History a manos llenas, un espacio y un grupo de gente al que perteneces, con el que te identificas, que te hace sentir cómoda y feliz. Y yo logré hacer todo eso, siendo Boricua, Bisexual, chiquita, mujer, imigrante y todas las demás minorías que me acompañan. Con suerte es una experiencia que de seguro, Atropos repetirá más veces y, de ser ese el caso, mi plan es regresar y te aliento a que vayas, no te arrepentirás. 

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